viernes, 13 de noviembre de 2020

Esto cada dia es mas incomprensible

Cada día entiendo menos. Os cuento mi vivencia de ayer y vosotros sacáis conclusiones. Como os dije intenté pedir cita telefónica con mi médico para el problema que tengo. En la pantalla de citas salía un mensaje “Por motivos del COVID, su médico no puede atender citas, solo podrá pedir con su enfermera” Lo solicité, y la primera cita era a las 48 horas. Me llamó, le conté y me dijo que eso ella no podía hacer nada, que tenía que ver a mi médico. Le dije que no me permitían pedir citas. Su pregunta fue, ¿tienes problemas para venir a la consulta? Por supuesto que no, le dije, para cuando yo pido ayuda es porque la necesito. Me dio cita para el día siguiente. Entre en el Centro de Salud y la sensación que me dio es que entraba en el colegio de médicos o enfermeras. Lo que faltaba allí dentro eran enfermos, sí que es cierto que solo entré en la planta baja, pero solo había batas blancas. Me fui hacia la puerta cerrada de mi médico y esperé. A las 11:40 en punto, hora de la cita, se abrió la puerta, dijo mi nombre y entré. No había nadie antes de mí. La atención fue soberbia, me tocó el hombro y además de recetarme antiinflamatorios me dijo que me mandaba un par de radiografías para descartar algún problema de huesos. Salí, y después de esperar que las dos señoritas una acabara de hablar por teléfono, me dijo a qué hora me vendría bien a la tarde. Le dije cuanto antes para no faltar más al trabajo. Y me dio a las 15:27. Entro a las 15:25 al sótano del centro de Consultas del Hospital. En la entrada con la misma impresión de más batas que enfermos, enfermos creo que vi 2 moviéndose por el recinto y me bajo por las escaleras al sótano de Radiografías y extracciones de sangre. Y hasta me dio miedo el verlo tan vacío y frio. Una de las señoritas de la ventanilla me coge el papel y me dice que espere un momento. Me acerco hacia las cabinas y veo que las 5 puertas están abiertas, nadie está atendido en ese momento. Y antes de pensar si me sentaba o no, oigo mí nombre por los altavoces. CABINA Nº 1 Entro y me viene un bata blanca y me dice quítese toda la ropa superior excepto el sujetador y pase. Me costó un segundo porque iba preparada, entré, 2 fotos y me dice, ya puede irse. En total me costó menos de 10 minutos. No me crucé con nadie por las escaleras. Y me fui a trabajar. Y como dice mi hermana la mayor “YO NO DIGO NADA, PERO…”