martes, 12 de octubre de 2021

Susto nocturno

 


Noche víspera de fiesta.

Tranquilidad total.

Tumbada en el sofá, película, mantica y el gato en mis piernas.

De repente el sofá, que es enorme, empezó a tambalearse a la vez que los muebles, era un tock tock tock que duró un siglo al medirlo con mi terror.

El gato se puso a cuatro patas, asustado, mirando alrededor.

Y por fin recobré el sentido.

Llamé a mi hermano, que vive muy cerca, en un 8º piso como yo, quería saber que estaba haciendo.

Tardó en contestarme.

* ¿Que pasa, te ha ocurrido algo?

* ¿No lo has sentido?

* ¿El qué?

* El terremoto, ha sido de 3,9 lo he visto en el ordenador.

* ¿Y por eso me llamas? estaba dormido.

* ¿Qué hago? ¿Me visto y bajo a la calle?

* No seas loca, vete a la cama. El gato sentirá antes que tu si viene otro, Vete a dormir.

* Pues el gato está llorando en la puerta de entrada pidiendo que le abra la puerta.

* Venga, no le des vueltas y vete a dormir.

La verdad que no me tranquilizó mucho, yo solo pensaba en el siguiente, mas fuerte o solo una réplica.

Me quedé en el sofá, con el bolso a mano, metí tabaco, dinero, las llaves y el móvil.

Y a mi lado  abrigo y una manta chula por lo que pudiera pasar, así les ahorraba una a la policía.

Puse un cigarrillo de pie y me quedé dormida mirándolo.

Esta mañana estaba tumbado.

Día tranquilo que espero que nada lo altere.