El peligro de los ojos
y el coronavirus
"Se ha
hablado algo en The Lancet de un informe de Hong Kong, pero no sabíamos que en
España teníamos algunos especialistas de primer nivel mundial que habían
avisado sobre el peligro de los ojos, de las conjuntivitis extrañas que se han
producido en muchos casos y que luego resulta que el COVID, por resumir,
entraba por el ojo", dijo.
A continuación,
Pablo Fuente amplió la información. "Hasta ahora la OMS nos ha dicho que
el COVID se transmite principalmente por el contacto directo por las
secreciones respiratorias de personas infectadas, en especial, a través de esas
gotículas respiratorias de menos de cinco micras emitidas por tos o estornudos
o por el contacto con las mucosas de una persona infectada y, en determinadas
circunstancias, la transmisión por aerosoles también está probada".
"Nuestros
seguidores recordarán que allá por marzo, contamos que el coronavirus puede
debutar como una conjuntivitis y es que así así ha ocurrido por el 20% de las
personas infectadas por el virus", continuó. "Los pacientes afectados
pueden presentar bien al principio o a lo largo de la enfermedad una
conjuntivitis viral en la cual el virus es transmisible a través de las
lágrimas, bien directamente o por las manos del paciente o incluso por
pañuelos".
Fuente recordó al
oftalmólogo chino Li Wenliang, que falleció por coronavirus y que dio la voz de
alarma en diciembre: "Se contagió viendo a pacientes sin protección".
Después, el colaborador de Iker Jiménez habló sobre un estudio de la escuela de
Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Hong Kong que
determina que "el SARS-CoV-2 es entre 80 y 100 veces más eficiente para
infectar la conjuntiva humana y las vías respiratorias superiores que el
SARS-CoV-1" y que "su nivel de infección es comparable al observado
en la pandemia de H1N1 [gripe A] de 2009".
"Este estudio pone
en relieve que los ojos pueden ser una muy importante vía de infección humana
por el SARS-CoV-2", remató haciendo alusión a que "estos
hallazgos" se han publicado en The Lancet. "Esto refuerza el consejo
de no tocarse los ojos, lavarse las manos regularmente, pero también ponen en
tela de juicio la suposición generalizada, sobre todo en las primeras etapas de
la crisis sanitaria, que el personal médico estaría adecuadamente protegido con
mascarilla y ropa protectora, pero sin necesidad de utilizar las gafas
especiales".
#Este virus lo paramos unidos.
ResponderEliminarYo no sé si la anfitriona del blog esta asustada por culpa del coronavirus, pero lo que es a mí, de las 24 horas del día, 17 de ellas las paso temblando a causa del pánico que tengo a ser contagiado.
Cuando estoy fuera de casa ya voy protegido por la ropa, la mascarilla, los guantes..., y ahora solo me falta proteger mis ojitos con unas gafas de buena calidad, nada de las baratijas chinas que se venden en los mercadillos, y que además de proteger los ojos de las radiaciones ultravioleta solares también eviten que caiga preso del virus maldito.
Poniéndose en plan serio, se sabe que los CoV causan varias infecciones oculares en animales. Entidades clínicas como la conjuntivitis, la uveítis anterior, la retinosis y la neuritis óptica lo que sugiere una posible infección humana por CoV del tejido ocular.
Se sabe que los CoV afectan a una amplia gama de aves y mamíferos. Entre ellos se incluyen desde animales domésticos como el gato (felino) y el perro (canino) hasta animales grandes como las ballenas beluga. La capacidad de los CoV para obtener mutaciones que faciliten la transmisión entre animales y seres humanos los ha convertido en un patógeno zoonótico preocupante.
Pues nada hay que tener paciencia, ser precavido y tomar las medidas protectoras recomendadas por las autoridades sanitarias y como dice cierto refrán “no hay mal que cien años dure”, por lo que confío vivir muchos años para conocer cómo la ciencia termina por derrotar al Covid-19 así como al resto de COVIDs que queden pululando por el aire.
Saludos:
Por supuesto que si, a este le derrotamos entre todos.
EliminarUn Abrazo!!!!!