Estas son algunas
de las conductas que pueden indicar que estamos teniendo un
comportamiento tóxico:
1. Cuando las personas no quieren estar con nosotros o
nos evitan para hablar, nos dan la razón en todo o no nos dicen lo que sienten
o piensan.
2. Cuando nuestra forma de hablar es con gritos,
palabras hostiles o indirectas.
3. Cuando no nos fijamos en ningún momento en la
capacidad de los demás y solo nos fijamos en los errores.
4. Cuando estamos quejándonos todo el rato y no nos
alegramos por el logro del resto de personas.
5. Cuando tenemos que trabajar en equipo y ponemos
trabas en vez de ayudar. Cuando somos incapaces de escuchar las opiniones de
los demás y rechazamos las posibles soluciones que nos aportan sin más.
6. Cuando queremos tener control sobre todo en exceso y
no permitimos que las cosas salgan sin nuestra supervisión.
7. Cuando vemos al otro llorar, pasarlo mal y no
sentimos empatía ni pedimos perdón si algo ha molestado.
8. Cuando queremos llevar razón y no dejamos a las
personas libertad porque en todo momento demandamos atención y exigimos que
hagan las cosas como decimos.
9. Cuando creemos que todo el mundo va en nuestra
contra.
Si algunos de estos
comportamientos te han resultado familiares, que no cunda el pánico: vas en el
buen camino para solucionarlo. Lo primero es darse cuenta, aceptarlo y poner
voluntad para cambiarlo. Y, si consideras que es necesario, no temas en pedir
ayuda profesional.
Las personas toxicas no han madurado emocionalmente por lo que en su relaciones con los demás mantienen un carácter inseguro y egoísta. Necesitan tener alguien cerca en quien descargar sus frustraciones.
ResponderEliminarEs conveniente saber identificar a las personas toxicas y advertir sus artimañas a fin de anticiparnos a sus reacciones antes que ellas alcancen sus objetivos.
Con las personas toxicas conviene cortar la relación de la mejor manera posible, marcando nuestros límites – incluso, si es necesario – alejándonos de su círculo de amistades.
Para cerrar el pasado y que no nos intoxique su recuerdo, lo mejor es tomar conciencia de que detrás de esas conductas suelen esconderse miedos, frustraciones o vivencias infantiles que han dificultado un desarrollo óptimo de la persona
Saludos:
Así es amigo.
ResponderEliminarCreo que todos reconocemos alrededor a quien sufre ese estado.
Me dan pena, pero prefiero tenerlas lejos.
Un Abrazo!!!!