miércoles, 19 de septiembre de 2018

Chabolismo vertical



Carmena lanza un polémico plan para erradicar el 'chabolismo vertical' en Madrid

La alcaldesa no quiere que las familias procedentes de poblados chabolistas sean realojadas todas juntas en determinados bloques, porque conforman "guetos".

Para ello, propone que solo viva una sola familia en estas condiciones por inmueble, insertándola con el resto de la sociedad, y la construcción de campamentos específicos. 

Un total de 1.200 personas viven hoy en bloques de edificios de la capital que el propio Ayuntamiento de Madrid denomina como 'chabolismo vertical'. Son familias que antes residían en poblados marginales y han sido realojadas por el Instituto de Realojamiento e Integración Social (IRIS) en diversos inmuebles sociales.

Manuela Carmena, la alcaldesa de Madrid, ha decidido erradicar este sistema, ya que considera que lo único que fomenta son 'guetos', donde las familias se encierran en una singular realidad, aunque esta vez insertadas en sitios dignos, pero siguen mostrando la misma conflictividad que antes.

Desde núcleos chabolistas como Las Mimbreras, La Rosilla, Barranquillas y otros, en la década del 90 más de 5.000 personas perdieron sus chabolas y muchas de ellas fueron realojadas en pisos sociales en Madrid.

El plan del Ayuntamiento de la capital consistirá en derivar a cada familia en condiciones de vulnerabilidad social, que ya fueron realojadas, a inmuebles gestionados por el IRIS, pero no podrá haber más de una familia en esas condiciones por cada bloque.

El objetivo del Consistorio es eliminar los guetos y favorecer la integración social con el resto de la comunidad. Portavoces municipales han asegurado que "en cada bloque no podrá haber más de una vivienda de estas características y que tiene que existir una dispersión de las mismas por toda la ciudad".

Lo que aún no está claro es cómo el Ayuntamiento conseguirá distribuir a las familias que antes vivían en poblados chabolistas, y ahora conviven unas con otras en determinados inmuebles de realojo social.

El Ayuntamiento también busca atender las necesidades de colectivos nómades, con características especiales, como las familias rumanas de etnia gitana, que suelen oponerse -por su idiosincrasia- a realojos en viviendas.

Para ellos contempla la opción de construir campamentos especiales, con todos los acondicionamientos, que eviten situaciones como las que se viven hoy en el poblado de El Gallinero, por ejemplo, donde la insalubridad se torna evidente.

La idea parte de los denominados campamentos de Actuación Integral con Minorías Étnicas del Este (APOI) que fueron impulsados en su momento por el PP. Sin embargo, el Ayuntamiento quiere darle una vuelta a ese proyecto, porque considera que la mayoría de esos emplazamientos están situados en lugares retirados de la capital, donde no llega el transporte público.

El Gobierno municipal pretende campamentos dotados con baños, cocinas y que posean servicios esenciales como agua caliente. Todo, sumado a la labor de asistentes sociales que hagan un seguimiento de las familias realojadas en estos sitios.

Entre los terrenos que se barajan para llevar adelante este programa se barajan dos predios en la zona de Embajadores, que en la actualidad son propiedad de ADIF.

En la actualidad, el Ayuntamiento de Madrid tiene identificados 135 asentamientos repartidos en los 21 distritos de la capital. Allí están censadas al menos 1.226 personas, aunque el número podría llegar a duplicarse, debido a que existen decenas de familias (como en el mencionado Gallinero) que no están registradas ni empadronadas.

Un caso aparte es el de la Cañada Real Galiana, que estaría fuera de este proyecto, ya que el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid trabajan en una ordenación especial del poblado, teniendo en cuenta la vertiente urbanística, social y policial de características singulares que presenta.

1 comentario:

  1. Cuando comenzaron a surgir el chabolismos o campamentos ilegales, ninguna autoridad intento parar aquello; muy al contrario ciertos partidos políticos, entonces en la oposición, se pusieron de parte de los chabolistas.

    Ahora llama la atención las decisiones que adoptan ciertos ayuntamientos con el fin de eliminar todos los asentamientos ilegales.

    La idea de la alcaldesa de Madrid de regular lo que se conoce como “chabolismo vertical”, puede temer más buena voluntad para resolver un problema, pero dicho asunto tiene muy difícil solución.

    El ubicar a una familia procedente de los poblados marginales en cada bloque de viviendas sociales, no garantiza el fin de los conflictos vecinales. Más bien puede suceder que dicha familia se sienta como aislada entre vecinos de mentalidad distinta a la suya y termine por alojar en su vivienda a otros congéneres de su misma etnia.

    Con ello tarde o temprano, estas personas, si no terminan de integrarse en un entorno social, creado artificialmente por la autoridad municipal, la convivencia vecinal acabara saltando por los aires y entonces se verá que medidas adopta el consistorio y sobre todo de parte de cual etnia se pondrán los políticos.

    La idea propuesta por la alcaldesa no parece mala, pero los resultados finales pueden ser inciertos, el paso del tiempo dará razones o las quitara.


    Saludos:

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